Síntomas del HIV
Los primeros signos, las tres etapas y cuándo hacerse la prueba tras una posible exposición.
Los síntomas del HIV varían mucho de una persona a otra. Algunas personas desarrollan una enfermedad similar a la gripe entre 2 y 4 semanas después de una posible exposición. Otras no presentan síntomas apreciables durante años. La única forma de conocer su estado serológico respecto al HIV es hacerse la prueba.¹ ²
Cómo se manifiestan los síntomas del HIV
Una vez que el HIV entra en el organismo, comienza a multiplicarse rápidamente durante las primeras semanas. Durante este periodo —denominado infección aguda— entre la mitad y dos tercios de las personas desarrollan una enfermedad similar a la gripe, a medida que el sistema inmunitario responde al virus.¹ ³ Los síntomas suelen aparecer entre 2 y 4 semanas después de la exposición y duran entre unos días y unas semanas.
Tras este periodo inicial, el HIV entra en una fase más prolongada denominada latencia clínica, durante la cual puede que no haya ningún síntoma evidente. Esta fase puede durar años. Sin tratamiento, el HIV debilita gradualmente el sistema inmunitario, lo que acaba conduciendo a la fase más avanzada (el AIDS), en la que el organismo se vuelve vulnerable a infecciones oportunistas y a ciertos tipos de cáncer.²
El tratamiento moderno contra el VIH es muy eficaz. Las personas diagnosticadas con el VIH hoy en día, que inician el tratamiento de inmediato y alcanzan una carga viral indetectable, pueden llevar una vida larga y saludable y no pueden transmitir el VIH por vía sexual.⁶ ⁷ Esto se conoce como U=U (Undetectable = Untransmittable).
Las tres etapas del HIV
Sin tratamiento, el HIV suele progresar a través de tres etapas. La terapia antirretroviral moderna detiene esta progresión. La mayoría de las personas en tratamiento nunca llegan a las etapas más avanzadas.
Infección aguda por el HIV
2–4 semanas después de la exposición
Aproximadamente entre la mitad y dos tercios de las personas desarrollan una enfermedad similar a la gripe durante la infección aguda.¹ ³ El organismo está produciendo anticuerpos contra el HIV, pero es posible que estos aún no sean detectables en un autotest (período ventana: 21– 84 días⁵). La carga viral es muy alta durante esta etapa, lo que significa que el riesgo de transmisión también es elevado.
Síntomas comunes
- Fiebre (a menudo de 38 °C o más)
- Fatiga y malestar general
- Dolor de garganta
- Ganglios linfáticos inflamados (a menudo en el cuello)
- Erupción cutánea (con frecuencia en el tronco)
- Dolores musculares y articulares
- Dolor de cabeza
- Úlceras bucales
Latencia clínica
Años (normalmente entre 8 y 10 años sin tratamiento)
Tras la fase aguda, el HIV entra en un largo periodo durante el cual puede que no haya síntomas evidentes. El virus sigue activo, dañando lentamente el sistema inmunitario, pero la persona puede sentirse y parecer completamente sana. Por eso es importante hacerse la prueba: no se puede confiar en los síntomas durante esta etapa. Con un tratamiento eficaz, las personas permanecen en esta etapa de forma indefinida (sin progresar al AIDS) y pueden tener una esperanza de vida normal.
Síntomas comunes
- A menudo no se presentan síntomas en absoluto
- Algunas personas experimentan fatiga ocasional o fiebre baja
- Ligeramente inflamados los ganglios linfáticos (a veces de forma persistente)
- Afecciones cutáneas u orales (ocasionales)
AIDS (HIV avanzado)
Sin tratamiento
El AIDS es la fase más avanzada de la infección por el HIV, en la que el sistema inmunitario ha sufrido un daño grave. Esta fase es ahora poco frecuente en países con acceso generalizado al tratamiento contra el HIV, ya que una terapia eficaz previene su progresión. El AIDS se define por un recuento de CD4 inferior a 200 células/mm³ o por la aparición de determinadas infecciones oportunistas graves.²
Síntomas comunes
- Pérdida rápida de peso
- Fiebre recurrente o sudores nocturnos
- Cansancio extremo
- Diarrea persistente (más de una semana)
- Llagas en la boca, el ano o los genitales
- Neumonía u otras infecciones oportunistas
- Pérdida de memoria, depresión o síntomas neurológicos
- Manchas rojas, marrones, rosadas o violáceas sobre o debajo de la piel
Cuándo debe hacerse la prueba
Hacerse la prueba es la única forma de conocer su estado serológico respecto al HIV. Si alguna de las siguientes situaciones se aplica a su caso, hacerse la prueba es el siguiente paso responsable:
- Ha mantenido relaciones sexuales sin protección (vaginal, anal u oral) con un PARTNER cuyo estado serológico respecto al HIV desconoce
- Ha compartido material de inyección con otra persona
- Ha sufrido una agresión sexual
- A un partner actual o reciente le han diagnosticado el HIV
- Tiene alguno de los síntomas descritos anteriormente y ha estado expuesto a una posible infección en las últimas semanas
- Se somete a pruebas de forma rutinaria como parte de la atención de salud sexual (anualmente para adultos sexualmente activos; con mayor frecuencia para los grupos de mayor exposición)
El período ventana para los autotests basados en anticuerpos es de 21 a 84 días tras una posible exposición.⁵ Realizar la prueba demasiado pronto puede dar un falso negativo, ya que los anticuerpos aún no se han desarrollado.
Para obtener orientación paso a paso sobre qué tipo de prueba realizarse y cuándo, consulte nuestra Guía de pruebas del HIV.
Read the HIV Testing Guide →¿Qué ocurre si tiene síntomas pero la prueba es no reactiva?
Esta es una pregunta habitual e importante. Un autotest no reactivo significa que no se detectaron anticuerpos contra el HIV en el momento de la prueba. Sin embargo, los anticuerpos tardan en desarrollarse tras la exposición —normalmente entre 21 y 84 días⁵— y un autotest realizado durante el período ventana puede dar un falso negativo.
Si presenta síntomas que podrían indicar la presencia del HIV y ha estado expuesto a una posible infección en los últimos tres meses:
- Vuelva a hacerse la prueba 84 días (12 semanas) después de la posible exposición para estar seguro
- Considere la posibilidad de realizarse análisis de laboratorio a través de un profesional sanitario, ya que estos pueden detectar el HIV antes que los autotests basados en anticuerpos
- La mayoría de las enfermedades similares a la gripe no son el HIV, pero los síntomas persistentes o inusuales en el contexto de una exposición reciente deben consultarse con un profesional sanitario
La mayoría de los resultados no reactivos son precisos. Realizarse la prueba dentro del período ventana recomendado y repetirla si su situación lo requiere le ofrece el mayor nivel de certeza.
Una nota sobre los resultados actuales del HIV
Hoy en día, el HIV es una enfermedad crónica controlable. Las personas diagnosticadas con el HIV que inician el tratamiento de forma inmediata y lo siguen de manera constante pueden llevar una vida plena y saludable, con una esperanza de vida comparable a la de las personas sin HIV.⁶ ⁷
Una persona que sigue un tratamiento eficaz y cuya carga viral es indetectable no puede transmitir el VIH a su pareja sexual. Esto se conoce como U=U (Undetectable = Untransmittable) y está respaldado por amplios estudios clínicos de varios años de duración.⁶ ⁷
Para las personas preocupadas por una posible exposición, la prueba es la puerta de acceso a la información, a la tranquilidad si el resultado es no reactivo o, si es reactivo, al tratamiento temprano y a la perspectiva de una vida saludable con el HIV.